Diego Santamaría

Claves para la natación en el Ironman de Lanzarote

Pablo Cabeza Sánchez Ironman, Lanzarote, Triatlón Dejar un comentario

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Se aproxima el mes de mayo y muchos triatletas que entrenan con nosotros se encuentran en la recta final de su preparación para la bella, dura y épica prueba del circuito Ironman que se celebra en la isla de Lanzarote.

Este es el primero de una serie de artículos dedicados específicamente a esta prueba, con consejos y factores a tener en cuenta para afrontarla lo mejor posible y disfrutar de ella al máximo.

¡Esperamos que os sea de ayuda!

¿Y todo eso hay que hacer nadando? ¿y encima dos vueltas?… A menudo suelen escucharse este tipo de expresiones en aquellos que, por vez primera, llegan a Puerto del Carmen y visualizan el circuito de natación de la prueba que tan largamente han preparado y a la que se enfrentarán en breve.

Los primeros triatletas que se enfrentaban al Ironman de Lanzarote solían comentar jocosamente entre ellos que entrenaban poco la natación porque el agua era para ellos un «mero trámite». Si piensas que eso ya no es así, seguramente te interesará seguir leyendo.

Visualiza la prueba

En los días previos, familiarízate con el entorno y la atmósfera que has de vivir el día de la prueba. Baja a nadar temprano. Mejor a la misma hora de inicio de la prueba. Así te adaptarás al horario. Por supuesto, ni que decir tiene que no es necesario hacer el circuito entero nadando (por más que oigas que algún profesional o ex-nadador lo hace…) Te recomendamos que en la semana previa, ya los días que estés en Lanzarote, hagas pequeños tramos del circuito. Sobre todo el tramo de salida y llegada, visualizando el recorrido y concentrándote en las sensaciones positivas que debes vivir y experimentar.

Material adecuado

Por supuesto, el neopreno es indispensable. La temperatura del agua estará entre 18 y 19º C. Incluso algunos triatletas, (los menos) utilizan gorro de neopreno, pero no lo consideramos necesario. Utiliza gafas que ajusten perfectamente, y del modelo que utilices habitualmente, pero nuevas para la ocasión y con los cristales en perfecto estado.

Calentamiento

Muchos triatletas obvian el calentamiento en una prueba de este tipo. Nosotros lo consideramos muy importante. Antes de entrar en boxes a preparar todo el material, no estaría de más realizar algunos ejercicios de movilidad articular y un trote para activar de cinco minutos. Una vez que tengamos el material preparado y con el neopreno ya enfundado, media hora antes de la salida aproximadamente, podemos estar en la playa, vencer la pereza y la oscuridad del momento y lanzarnos al agua a hacer algunos metros. De unos cinco a ocho minutos de nado variado terminando con un par de aceleraciones de cien metros progresivas y acabando a un ritmo medio serán suficientes. Así, aseguramos acondicionar el cuerpo al agua, meternos en la prueba y crear esa película de líquido necesaria entre la piel y el traje.

En la salida, sitúate en el lugar correcto

Si eres un nadador rápido, puedes salir junto a la corchera de la izquierda e intentar llegar en las posiciones más destacadas a la primera boya, antes del primer giro a la izquierda. Salir por el centro o la izquierda será tu mejor elección.

Si tu nivel es medio o bajo (con un tiempo final previsto de 1:05 en adelante), lo mejor será que busques huir del tumulto y te sitúes más a la derecha, aunque hagas algunos metros de más o bien apuesta por salir por el centro, a menudo, la mejor opción.

Puedes recibir golpes y eso es parte del juego, pero no creas que esto es un combate de boxeo. No golpees gratuitamente, y practica el fair play, busca tu hueco e intenta calmarte si la situación se pone tensa.

Ritmo de prueba

Dependiendo del nivel del triatleta, se debe afrontar de una manera u otra la natación. Pero por regla general, la salida, hasta la primera boya de giro, se hace a un ritmo más intenso, que no debe sobrepasar la zona de aeróbico intenso. Una vez que los grupos estén definidos, el ritmo de crucero ideal sería un aeróbico medio fácil, y si puede ser a pies de algún grupo o nadador, mejor. No se debería sobrepasar la intensidad de aeróbico medio.

Corrientes

El escenario de la natación del Ironman suele tener aspecto de piscina. Así me lo describió un legendario triatleta en su momento, que había competido ya en 1996 y me aconsejaba para mi primer Lanzarote en 1998. Pero no nos engañemos. Hay que tener en cuenta la corriente dominante del norte, que nos dificultará levemente en el primer largo de 760 metros hasta la boya de giro numero 2, la más alejada de la salida y llegada. Deberíamos tenerlo en cuenta para nadar con ligeramente más frecuencia de brazada. Una vez alcanzada la boya 3 y hasta la 4, que marcaría el fin de cada vuelta, la corriente nos empuja ligeramente, por lo que podemos nadar con mayor amplitud de brazada para optimizar el avance.

La segunda vuelta

Con el pelotón de triatletas absolutamente estirado tras 1 900 metros de nado, podremos nadar con mayores espacios en la segunda vuelta. No perdamos las referencias y tengamos en cuenta que en este segundo recorrido el sol nos puede molestar de la primera boya de giro hasta la segunda. Intentemos también reducir el perímetro del circuito, sin alejarnos de la línea de boyas que delimita el rectángulo. Así nos aseguraremos de no hacer metros de más, a veces inevitables para escapar de los tumultos en la primera vuelta.

Y a falta de 200 a 300 metros para salir de este primer segmento, tendremos el cuerpo aún en el agua y la mente visualizando los pasos que debemos realizar en la transición. Una correcta mecanización de las tareas a cumplir desde que ponemos el pie en tierra nos garantizará un aprovechamiento completo del tiempo en esta primera área de transición.

No estaría de más emplear algo más las piernas y acentuar ligeramente la batida en este último tramo. Así prepararemos el tren inferior para el apoyo bípedo después de una hora o más en posición horizontal, haciendo que el oxígeno llegue de manera más facilitada a las fibras musculares que tendremos que utilizar en breves momentos…

Ánimo con los últimos entrenamientos y recuerda… ¡el agua ya no es un mero trámite!

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